
La gestión del agua en el ámbito municipal y de las comunidades de usuarios se enfrenta hoy a un cambio de paradigma. Lo que hace unos años se consideraba una labor puramente operativa y analógica, hoy exige una visión estratégica donde la tecnología es el único camino para garantizar la sostenibilidad. Para profundizar en esta realidad, desde Hidroconta hemos tenido el placer de conversar con Pablo Cárcaba, miembro de la Comunidad de Aguas de Lieres, quien nos ha desgranado los detalles de un proyecto que es ya un testimonio excepcional de cómo la digitalización puede rescatar una red con deficiencias históricas y convertirla en un modelo de eficiencia.
El Punto de Partida: Una realidad invisible y costosa
Para entender la magnitud del cambio en Lieres, es necesario analizar el escenario que Pablo nos describió. La entidad gestiona una red de distribución muy amplia en la que, debido a su antigüedad, en diversos tramos se desconocía el trazado exacto de las tuberías. Esta falta de información cartográfica dificultaba la localización de fugas que, al filtrarse directamente en el terreno, no resultaban visibles en superficie.
Hasta el inicio de los trabajos de mejora, el control del consumo se realizaba mediante contadores individuales que, en muchos casos, habían cumplido ya su vida útil o presentaban averías, afectando a la fiabilidad de las mediciones. Además, la comunidad sospechaba de la existencia de consumos no autorizados —habiendo localizado ya tres puntos de enganche ilegal— que dificultaban la cuantificación exacta del recurso utilizado.
Esta situación técnica situaba la eficiencia de la red por debajo del 30%. Asimismo, la operativa tradicional suponía un esfuerzo logístico considerable: la lectura manual de los más de 630 puntos de suministro requería una inversión de unas 70 horas de trabajo cada trimestre. En un escenario de cambio climático, con periodos de escasez que pueden reducir el aporte de los manantiales, la optimización de cada gota se presentó para la comunidad no solo como una mejora, sino como una responsabilidad necesaria para asegurar el futuro del suministro.
La Solución Técnica: Conectividad NB-IoT con Centaurus S100
Ante este diagnóstico, la Comunidad de Aguas de Lieres decidió apostar por una transformación integral. Como nos explicaba Pablo Cárcaba, no se trataba de realizar parches puntuales, sino de abordar una unificación tecnológica que permitiera extraer todo el potencial de la analítica de datos.
La arquitectura de la solución se ha basado en la instalación de 637 contadores inteligentes Centaurus S100. Este dispositivo representa la vanguardia en medición, pero su verdadero valor diferencial reside en su conectividad. El Centaurus S100 incorpora la tecnología Narrowband IoT (NB-IoT) embebida en el propio cuerpo del contador, lo que elimina la necesidad de módulos de comunicación externos.:
637 puntos de telelectura y tecnología NB-IoT: el proyecto Lieres y Hidroconta marcan el camino hacia la gestión inteligente del agua rural.
La elección de esta tecnología responde a criterios de robustez y sostenibilidad:
• Transmisión de Largo Alcance: Garantiza que los datos lleguen de forma estable incluso en zonas de difícil cobertura.
• Eficiencia Energética: Los equipos aseguran una vida útil de la batería de hasta 15 años, minimizando las intervenciones de mantenimiento.
• Monitorización Sectorial: Además de los contadores domiciliarios, se han instalado caudalímetros en las distintas «rampas» de la red. Esto permite comparar el agua inyectada en cada sector con el consumo real, facilitando la detección precoz de fugas zonales.
Impacto Social: Transparencia y Confianza
Más allá de las mejoras en el rendimiento hidráulico, Pablo destaca un beneficio intangible pero fundamental: la mejora en la percepción del servicio. Tras algunos incidentes sufridos en la red durante el año 2023, existía cierta inquietud entre los vecinos sobre la garantía del suministro.
Años atrás, la complejidad de la gestión había llevado incluso a plantear la municipalización del servicio. Hoy, la situación es muy distinta. La capacidad de generar alarmas por flujo inverso o detectar roturas domésticas de forma proactiva ha reforzado la transparencia y la calidad del servicio al ciudadano. Los vecinos han recuperado el sentimiento de pertenencia y orgullo por una comunidad de abastecimiento que ahora se percibe como una infraestructura saneada y tecnológicamente avanzada.
«La digitalización no solo ahorra agua; reconstruye la confianza de los ciudadanos y el orgullo de pertenencia a su comunidad.»
El Futuro: IA y el Camino hacia la Smart City
Lieres no ha terminado su viaje digital. Pablo nos compartía que el proyecto actual es la base sobre la que se está construyendo una gestión predictiva. Actualmente, se están desarrollando integraciones con la API de Demeter para conectar las lecturas remotas directamente con el ERP de facturación.
Pero la verdadera frontera está en la Inteligencia Artificial. La comunidad ya trabaja en integrar los datos en sistemas de IA que permitan estudiar tendencias de consumo y analizar patrones de comportamiento de la red. Esto permitirá no solo detectar una fuga cuando ocurre, sino anticiparse a las anomalías, llevando a Lieres a la vanguardia de las Smart Cities rurales.
